America Latina: Desafios frente al desarrollo espacial
LAS CONFERENCIAS ESPACIALES DE LAS AMERICAS


Por: CIRO ARÉVALO YEPES,
PRESIDENTE UN-COPUOS

Este año festejamos el Décimo Aniversario de la Tercera Conferencia de las Naciones Unidas sobre la Exploración y Utilización del Espacio Ultraterrestre con Fines Pacíficos (UNISPACE III) considerada la última de las grandes conferencias del siglo XX. Desde la celebración de la Conferencia en 1999, la Comisión sobre la Utilización del Espacio Ultraterrestre con Fines Pacíficos, COPUOS  ha impulsado un notable proceso de aplicación de sus recomendaciones y entre ellos el desarrollo de las capacidades regionales.  En este período, la Comisión y sus Subcomisiones han dado pruebas de su firme compromiso para que se cumpla la función de aplicación de la ciencia y la tecnología espaciales para hacer frente a los principales desafíos al desarrollo global sostenible. Pero sigue planteándose la pregunta principal: ¿Estamos haciendo lo suficiente para garantizar que las regiones de países en desarrollo logren tener acceso a la tecnología espacial? Estamos   enfrentando con responsabilidad las principales necesidades globales de la sociedad?

Estructuras de referencia del COPUOS

El Comité de las Naciones Unidas para la Utilización del Espacio Ultraterrestre   (COPUOS), fue creado en 1959 por la Asamblea General con el propósito de desarrollar el marco jurídico  de las actividades espaciales y promover la cooperación  tecno-científica. COPUOS es  la instancia  más alta en el tratamiento de los temas del espacio ultraterrestre a nivel de las Naciones Unidas y en esa condición ha codificado los tratados internacionales en materia espacial que componen el  corpus iuris espatialis. El más importante de ellos, el Tratado del Espacio de 1967, la Magna Carta del la actividad espacial alcanzó los cien estados partes en junio de este año.

Los países  miembros del Comité actualmente son 69 provenientes de las principales regiones del mundo. Su composición es el resultado de un equilibrio entre las potencias espaciales, (los cinco miembros del Consejo de Seguridad hacen parte), las potencias espaciales emergentes, así como un buen número de países en desarrollo usuarios crecientes de tecnología espacial. Sus decisiones se toman por consenso y tiene dos órganos subsidiarios, la Subcomisión de Asuntos Jurídicos y la Subcomisión Científica y Técnica.  El Comité cuenta también con un número importante de observadores permanentes entre los que se encuentran la Agencia Espacial Europea, ESA, la UNESCO, la UIT, el Instituto Internacional de Derecho Espacial IISL, la Academia Internacional de Astronáutica, AIA entre otros, y las organizaciones no gubernamentales más importantes en materia espacial.


Teniendo en cuenta que el desarrollo de la ciencia y la tecnología espaciales son un requisito fundamental para toda aplicación espacial en beneficio del desarrollo humano en la Tierra, para proteger y preservar el entorno terrestre y espacial, y en toda actividad de exploración del universo, COPUOS  marcha a la vanguardia en el esfuerzo por unir la comunidad internacional en torno a la utilización de esa tecnología con fines pacíficos y fomentar la tolerancia, la confianza y los valores compartidos. Nuestra experiencia en estos cincuenta años de creación ha demostrado que tenemos la oportunidad de seguir intensificando nuestro común esfuerzo a nivel nacional, regional, interregional y mundial. En una labor sin precedentes, estamos prestando asistencia para la creación de comisiones espaciales nacionales especialmente en la región latinoamericana y coordinando la acción de distintos órganos en todo el mundo, con sus correspondientes políticas y legislación espaciales; contribuimos al establecimiento de estructuras regionales de cooperación; y somos promotores de un extraordinario número de acuerdos de cooperación espacial entre naciones, agencias espaciales y el sector privado.


Igualmente estamos haciendo un esfuerzo concertado por mejorar progresivamente la función del mecanismo interinstitucional en materia de actividades relacionadas con el espacio a nivel de todo el sistema de las Naciones Unidas, fomentar el importante vínculo entre el sistema de las Naciones Unidas y los mecanismos de coordinación regional, y aumentar la estrecha coordinación entre la Comisión sobre la Utilización del Espacio Ultraterrestre con Fines Pacíficos y el programa mundial de desarrollo, nos impulsa a promover activamente la función general de la Comisión sobre la Utilización del Espacio Ultraterrestre con Fines Pacíficos, en su calidad de único órgano intergubernamental a nivel mundial que ofrece una plataforma sólida para la cooperación internacional en la utilización del espacio ultraterrestre con fines pacíficos y fomenta el diálogo entre los Estados Miembros, las organizaciones internacionales y las entidades de las Naciones Unidas.


El espacio ultraterrestre como  nuevo paradigma societal

La evidencia empírica de que los sistemas basados en la utilización del  espacio entregan información y servicios que protegen vidas y al medio ambiente, promueven la prosperidad y la seguridad y estimulan el desarrollo científico, industrial y económico ha transformado gradualmente la percepción de marginalidad que el tema espacial tradicionalmente ha tenido en los  países en desarrollo.

Hoy en día se ha convertido en un elemento central de “soft-power” atribuyéndole en algunos estados  sitio prioritario en una plataforma novedosa de diplomacia tecno-científica y de cooperación estratégica. Por otra parte, las mejoras a las predicciones meteorológicas,  transmisiones vía satélite y sistemas avanzados de navegación ha creado  nuevas oportunidades en campos como la teleeducación, telemedicina y agricultura de precisión  siendo esto crucial para satisfacer las necesidades societales básicas.

De esta forma se convierte  el espacio en un servicio público global compartido  necesario  para direccionar los desafíos del siglo XXI, como el monitoreo y mayor entendimiento del fenómeno del cambio climático y el calentamiento global, así como de apoyo al desarrollo sostenible. La creciente dependencia de las tecnologías espaciales y el ritmo acelerado de las actividades espaciales requieren de un mayor enfoque en coordinación y estrategia en lo referente a las actividades espaciales  a nivel regional.

    Es por ello que en su resolución 63/90, de 5 de diciembre de 2008, la Asamblea General de las Naciones Unidas señaló que la cooperación regional e interregional en la esfera de las actividades espaciales es esencial para fortalecer la utilización del espacio ultraterrestre con fines pacíficos, asistir a los Estados en el desarrollo de su capacidad espacial y contribuir a la consecución de los objetivos de la Declaración del Milenio.

 Las CEAs, espacio natural del mandato de COPUOS   


 El papel que COPUOS ha jugado en la concepción, realización y seguimiento de las Conferencias Espaciales de las Américas CEA ha sido crucial. En primer lugar porque hace parte del mandato estatutario de la Comisión y de la Carta de las Naciones Unidas,  en la promoción de la utilización pacífica del espacio ultraterrestre  figurando así en dos puntos centrales de su agenda; el primero relativo a las formas  de preservar el uso pacífico del espacio ultraterrestre y el segundo en los aspectos relacionados con actividades de las dos subcomisiones , Asuntos Jurídicos y  Científicos y Técnica.

Una segunda dimensión, de orden más político, es la relativa al proceso de institucionalización de las CEA  gracias al mandato otorgado por la Asamblea General de las Naciones Unidas a través  de resoluciones  aprobadas por consenso , primero en la Cuarta Comisión y posteriormente en la AG en que se expresa el apoyo a la región de América Latina y el Caribe, GRULAC para impulsar este mecanismo de cooperación regional que se ha convertido en un modelo a seguir para otras regiones del mundo.

Esto se ha dado también porque la región de América Latina y del Caribe ha tenido destacada actuación en el ámbito multilateral presentado  posiciones de conjunto en muchos de los asuntos de COPUOS  y en sus órganos subsidiarios. Es reconocido el desempeño colegiado de la región en varios aspectos  que fueron marcando  de forma trascendental la dimensión temática y la definición de conceptos muy valiosos. Desde la noción de patrimonio común de la humanidad hasta los asuntos relativos a la utilización racional de la órbita geoestacionaria pasando por los principios de percepción remota.  Así mismo, el papel del GRULAC ha sido clave en la  preservación del consenso, regla de toma de decisiones de  COPUOS teniendo en cuenta que COPUOS nace como resultado del final de la guerra fría  como un foro de concertación entre las potencias espaciales de la época,  Estados Unidos y la Unión Soviética.

Dentro de los temas que ha impulsado el GRULAC  naturalmente está la realización de las Conferencias Espaciales de la Américas como una expresión clara de voluntad de cooperación regional en mantener el espacio como elemento de cooperación  y contrarrestar  percepciones exclusivamente mercantilistas y de enfoque exploratorio, dimensión ésta en que la región está incipientemente preparada.  Así mismo, es  importante recordar que la creación del Grupo Internacional de Expertos , GIE-CEA se hizo en el marco del COPUOS y su  labor ha sido altamente reconocida en varias resoluciones de las Naciones Unidas. Igualmente importante es recordar que ha sido  por instrucciones de  COPUOS que la secretaría de la OOSA, brazo ejecutor de la Comisión ha copatrocinado las CEA y apoyado la labor de la Secretaría Pro-Témpore que con tanto empeño y destacado compromiso está realizando actualmente  Ecuador.


Así mismo y gracias a la labor del GRULAC,  se ha construido una red de apoyos hacia la región provenientes especialmente de la Agencia Espacial Europea, ESA; la Agencia Espacial Japonesa, JAXA; la NASA así como de otras entidades del sistema de las Naciones Unidas como la UNESCO y la UIT por no citar sino algunas. La ESA por ejemplo,  copatrocinó la IV y V CEA celebradas en Cartagena de Indias en el 2002 y en Quito, en el 2005 respectivamente.  Chile fue sede, en el marco de la FIDAE, de las conferencias preparatorias aportando así un concurso invaluable al proceso de celebración de las mismas. De igual manera los respectivos planes de acción y las declaraciones  de Cartagena de Indias y de San Francisco de Quito  relativas  a las dos últimas conferencias  han sido parte integral de los informes que  COPUOS presentó a la Asamblea General y que fueron posteriormente aprobados por unanimidad y en los que se pondera expresamente los logros alcanzados. Todos estos elementos aunados han dado credenciales a las CEA en el marco del sistema multilateral.

El  sistema multilateral en las CEAs y necesidad de una política espacial.

 Dentro de las múltiples conclusiones que se han podido derivar de las CEA es que  la tecnología espacial y sus aplicaciones se utilizan cada vez más en la región de América Latina  para apoyar un  amplio número de actividades pero que a su vez no han sido suficientemente reconocidas políticamente. En este contexto, buena parte de las  entidades del sistema multilateral de la región hacen uso de las aplicaciones espaciales de manera sistémica. La tecnología espacial aporta contribuciones esenciales al trabajo de dichos organismos, incluso en la implementación de las recomendaciones de las conferencias sub-regionales, regionales y hemisféricas en esfuerzos enfocados hacia el desarrollo sostenible y la implementación de la declaración del milenio de las Naciones Unidas.

Por lo tanto la coordinación, cooperación y sinergia son esenciales para que sean efectivamente llevadas a cabo por el sistema multilateral regional de forma eficiente y evitando duplicación de recursos. Se debería pensar en una reunión hemisférica anual inter-agencias de coordinación y cooperación en actividades espaciales en la región. En la actualidad dichas  actividades  están geográficamente y temáticamente fragmentadas a través de diferentes entidades. De allí  la necesidad de fortalecer la cooperación interdisciplinaria del sector público y agencias que maximicen sinergias y para ello las CEA juegan un papel central.

En el área espacial la región latinoamericana  ha seguido hasta ahora enfoques altamente descentralizados  a través de sus agencias y organizaciones. Esto no es considerado como una opción sostenible para el futuro. A pesar de ser un esfuerzo loable, las CEA requieren de un  apoyo institucional más sólido que obedezca a una visión de conjunto. Se requiere de una política espacial regional que trace el  camino hacia la utilización racional del espacio  estrechamente ligada a los planes de desarrollo y con un órgano ejecutor regional. Igualmente, que complemente una futura  política espacial de las Naciones Unidas cuyos elementos principales  tuve la oportunidad de presentar  como  una visión integrada de las Naciones Unidas  y que figura en los documentos del 52º. período de sesiones del COPUOS.

Se requiere en mi opinión, de un enfoque proactivo para  apoyar y sostener la capacidad institucional de esfuerzos regionales como las CEA. En una región de modestas capacidades en recursos humanos es de singular importancia el reconocimiento y la integración de las redes de científicos latinoamericanos que están muy comprometidos con el tema. La más importante de ellas, en mi opinión, es la de Exploradores Espaciales sin Fronteras  que vienen trabajado en diferentes temas y que están comprometidos con la organización de la VI CEA a celebrarse en México

Otra conclusión importante es que la región desconoce y participa muy excepcionalmente en las redes globales de aplicaciones espaciales. Por no citar sino algunas : SPIDER, plataforma de desastres naturales de las Naciones Unidas basado en el espacio; GNSS, sistemas globales de navegación por satélite y su comité directivo el ICG; el Grupo de Observaciones de la Tierra (GEO); el Sistema Mundial de Sistemas de Observación de la Tierra (GEOSS).el Comité de Investigaciones Espaciales (COSPAR), el Comité de Generación Espacial SGAC. Los “papers” presentados por América Latina en el Congreso Astronáutico Internacional, CAI considerado el foro académico e industrial  más importante en el área espacial son contados. ( se presentan más de cinco mil al año)

Por otra parte no hay que perder la visión de conjunto. Otros esfuerzos regionales están avanzando con mucho éxito y lo que aparentemente era una ventaja comparativa de  América Latina  ha dejado de serlo en los últimos años. Por ejemplo en la región de Asia Pacífico se está observando un avance  de cooperación regional muy dinámico a través de dos  esquemas interesantes: el APRASAF, Foro del Organismo Espacial Regional de Asia y el Pacífico y APSCO,  Organización de Cooperación Espacial de Asia y el Pacífico que ya ha establecido su sede en Beijing. En la región de África se observan los esfuerzos de la  Conferencia de Líderes Africanos sobre la Ciencia y la Tecnología Espaciales para el Desarrollo Sostenible, y los aportes de  las Naciones Unidas, sobre el tema “Beneficios espaciales para África: contribución de las organizaciones del sistema de las Naciones Unidas” . Bajo la coordinación de COPUOS esperamos realizar dentro del congreso de la Federación Astronáutica Internacional, FAI, el primer foro de cooperación inter-regional en Sudáfrica en el 2011.

Desearía también poner de relieve el importante papel que desempeñan los centros regionales de formación en ciencia y tecnología espaciales, afiliados a las Naciones Unidas, en el mejoramiento de los esfuerzos de cooperación. La labor que están realizando los centros regionales y en particular el CRETEALC en América Latina y el Caribe con el apoyo del Programa de las Naciones Unidas de aplicaciones de la tecnología espacial, es muy encomiable. Los centros regionales cuentan con infraestructuras firmemente establecidas para capacitación avanzada en la esfera de la ciencia y la tecnología espaciales, y los programas de enseñanza que vienen ofreciendo desde hace largo tiempo tienen mucho éxito. Sin embargo se hace necesario un mayor compromiso de los estados a las labores del centro. Es importante reflexionar que para lograr una mayor institucionalización de las CEA sería necesario un mecanismo de secretaría permanente  en donde el CRETEALC fuera el centro focal.

Finalmente quisiera señalar que el entorno espacial está cambiando rápidamente con la internacionalización y la globalización del sector espacial, y existe un número creciente de Estados que procuran desarrollar sus capacidades espaciales, o adquirir nuevas capacidades, así como agentes no gubernamentales que amplían su participación en las actividades espaciales. Por consiguiente, deberíamos elaborar un enfoque más inclusivo que abarque a todos los agentes sin perder nunca de vista las necesidades críticas de las sociedades de las principales poblaciones.

Es fundamental que las Naciones Unidas desempeñen una función estratégica en lo que respecta al cumplimiento de los requisitos a largo plazo de la comunidad mundial en su utilización sostenible del espacio ultraterrestre. Por lo tanto, es hora de determinar juntos objetivos claros para una interacción reforzada entre los Estados Miembros y el sistema de las Naciones Unidas, en particular en lo relacionado con el papel de los instrumentos espaciales en los programas mundiales de desarrollo. En la búsqueda de obtener el posicionamiento que merece el tema espacial en el seno de las Naciones Unidas la región de América Latina está llamada a jugar un papel importante en esta nueva visión, en su concepción y materialización manteniendo el liderazgo que siempre la ha caracterizado.