Programa Satelital

 


 

Observación y monitoreo de los fenómenos de remoción en masa

 

Un evento de remoción en masa es definido como "todo desplazamiento hacia abajo (vertical o inclinado en dirección del pie de una ladera) de un volumen de material litológico importante, en el cual el principal agente es la gravedad.” (Vargas, 1999). Debido a la magnitud y extensión de los eventos de remoción en masa, no es posible hacer un seguimiento sistemático de ellos, más aun considerando el tamaño del territorio nacional.  En el caso de fenómenos de gran impacto que se ciernen sobre áreas de interés especifico, las corporaciones, alcaldías, gobernaciones y demás, realizan estudios frecuentes mediante contratos con empresas privadas, centros de investigación o universidades, quienes a través de diversos métodos realizan un diagnostico del evento. Sin embargo, muchos deslizamientos que no representan amenaza o son de poca extensión, no son reportados y por tanto no es posible hacer un seguimiento de la zona.


Los sensores remotos han facilitado los procesos para cartografiar este tipo de eventos, permitiendo la comprensión de muchos de estos fenómenos.  De hecho gracias al área de cubrimiento de los deslizamientos que estos instrumentos pueden captar, se ha logrado comprender a través de concienzudos análisis que estos pueden estar relacionados y que un microdeslizamiento no es más que una expresión de un fenómeno mucho mayor que puede involucrar decenas de hectáreas.


Con la llegada de los primeros sensores remotos al mercado con una resolución espacial de 30 metros (Landsat 5) comenzó una verdadera revolución en el estudio de los fenómenos de remoción en masa, ya que es posible  efectuar un seguimiento de estos eventos de una manera periódica y caracterizar elementos en el paisaje que con la fotografía aérea tradicional no se podían identificar con claridad.


Esta etapa fue superada  con la llegada al espacio del primer radar en 1988  denominado “Lacrosse” el primer sistema de este tipo, que aunque de uso eminentemente militar, abrió la puerta para el lanzamiento del ERS-1 por parte de la European Spatial Agency ESA, satélite que por primera vez permitía acceder a datos de un radar. Posterior a ello, Japón lanzó el JERS-2 que con una resolución espacial de 18 metros supuso el desarrollo de nuevas aplicaciones en el marco de la gestión del riesgo.


Uno de los mayores aportes de estos sistemas es la capacidad de interferometría que posibilita mediante las imágenes tomadas por los radares, generar modelos digitales de elevación del terreno, y dar un paso más en la comprensión de los fenómenos de remoción en masa que se suceden en superficie terrestre, pues permiten recrear en un ambiente virtual escenarios abstraídos de la realidad.


Basado en este tipo de información y en los datos arrojados por los valores de reflectancia de las distintas bandas espectrales de los sensores remotos se han desarrollado metodologías que permiten caracterizar los movimientos de remoción en masa para el país, cabe resaltar a este respecto los trabajos elaborados por Germán Vargas como “Evaluación de Imágenes Spot, Landsat y Radar en la Cartografía de Movimientos en Masa” (Vargas, 1997), “Evaluación de imágenes de Radar ERS-1 en estudios geológicos y geoambientales. Métodos de cartografía y de zonificación de amenazas naturales” (Vargas, 1997) y su tesis doctoral: "Desarrollo de Métodos de Cartografía y Zonificación de Amenazas por Movimientos en Masa en los Andes Colombianos" (Vargas, 1995). En los trabajos adelantados por Vargas, los sensores remotos son un instrumento fundamental para la evaluación de este tipo de fenómenos.


 Cees van Westen  del ITC de Holanda también ha desarrollado métodos mediante sensores remotos para caracterizar deslizamientos, su método se basa en el aprovechamiento de la resolución espacial de los nuevos sensores remotos que puede alcanzar hasta los 60 centímetros y la resolución espectral de los mismos que le permite, mediante diversas combinaciones de bandas espectrales identificar y resaltar los diferentes fenómenos de remoción en masa para cartografiarlos de esta manera.


Gracias a estos desarrollos y a la proliferación de sensores remotos con diversos tipos de instrumentos, se ha tratado de automatizar este proceso para la identificación de deslizamientos y fenómenos de remoción en masa en general, un ejemplo de ello son las investigaciones adelantadas por Javier Hervas de Diego “Tratamiento digital de imágenes de teledetección en el espectro óptico para el reconocimiento y control de deslizamientos” (Hervas, 2001) quien mediante la identificación de las características espectrales, de forma, y reflectancia desarrollo un modelo que le permitía clasificar esta serie de eventos de manera automatizada como si de un proceso de clasificación supervisada se tratase.


Otros adelantos en el estudio de los fenómenos de remoción en masa están relacionados con la utilización de los  modelos digitales de elevación del terreno para la caracterización geomorfológica de geoformas y las consecuentes variaciones de las mismas. (Torres et al, 2006 Hernández et al, 2006) Como se señalo anteriormente los DTM  se han convertido en una herramienta importante en la definición y caracterización de los eventos de remoción en el mundo, aunque aun es subutilizada en la mayoría de los casos y utilizada básicamente para modelamiento hidrológico.


Recientemente el uso de la interferometría de radar permitió ampliar aun más el uso de los sensores remotos en el estudio de este tipo de desastres. Esta técnica permite mediante dos imágenes de satélite de una misma área con diferente resolución temporal, medir el desplazamiento del terreno, la dirección del mismo y por supuesto las áreas más afectadas por este tipo de fenómeno. Con la implementación de estas técnicas, se puede llegar a determinar cuáles son las zonas más susceptibles a sufrir cualquier tipo de evento de remoción en masa para la toma de decisiones tendientes a mitigar o prevenir cualquier amenaza sobre el territorio.


Debe acotarse en este punto que si bien la herramienta es muy útil, referido a los sensores remotos, la misma es tan solo complementaria de los estudios geológicos, geomorfológicos, hidrológicos y afines que mediante análisis en campo permiten comprobar las condiciones reales del campo, así como el comportamiento de los mismos en determinados periodos de tiempo. La comprensión de todos estos fenómenos esta pues condicionada por la información existente y la calidad de la misma.


Requerimientos y necesidades identificados para el pais.


En Colombia los sensores remotos son utilizados para la identificación visual de las áreas afectadas por los deslizamientos y unido a los DTM permiten modelar mediante SIG, el comportamiento en las áreas más susceptibles ante este tipo de amenazas gracias a la interacción de distintas variables como capacidad de infiltración del suelo, escorrentía superficial y sub-superficial, pendiente y precipitación entre otras variables, sin embargo debido a las condiciones del país y considerando la dinámica del territorio nacional, estos datos deben ser actualizados constantemente para adaptarse a las nuevas características fisiográficas de Colombia.


Estos y otros interrogantes más se plantearon durante el taller realizado el 6 de octubre en las instalaciones del Centro de Investigación y Desarrollo en Información Geográfica, CIAF, en los que aparte de la periodicidad de la información, se plantearon problemas en el intercambio de la misma o en la duplicidad y calidad que esta presenta, se señalo también lo limitado de los datos para algunas zonas del país y la falta de investigación sobre los temas de interés de acuerdo a las misiones institucionales de cada entidad, dada por la dificultad de disponer recursos humanos, técnicos y económicos para estas tareas considerando las condiciones existentes en Colombia.


Así pues el fortalecimiento de la investigación, al igual que la consecución de nuevos datos con un alto nivel de precisión y detalle son prioridades para el país, por ejemplo, un modelo digital de elevación del terreno con una resolución espacial de cinco metros posibilitaría la comprensión de muchos fenómenos de remoción en masa que ocurren en  distintas poblaciones del Colombia a una escala local antes que la regional que se maneja por parte de ingeominas en la actualidad.


Otra necesidad que se evidencio en el taller es la disponibilidad constante de datos desde los sensores remotos, con lo anterior se logaría un control constante del territorio que permitiría monitorear aquellas zonas con probabilidad de ocurrencia de eventos amenazantes y emitir alertas oportunas ante condiciones que propicien estos fenómenos. Lo anterior por supuesto como elemento adicional a una red que obtenga y proporcione información en tierra de la activación de estos fenómenos, bajo lo que podría llamarse el fortalecimiento de los mecanismos de alerta temprana ante fenómenos de remoción en masa, con lo cual las instituciones como el INGEOMINAS, la Dirección Nacional de Prevención y Atención de Desastres, DNPAD,  o la Cruz roja podrán actuar de una manera más efectiva.


A este respecto es clave resaltar la importancia del SNPAD quien ha permitido que diversas instituciones se relacionen  y actúen mancomunadamente, sin embargo los procesos de intercambio de información aun son lentos y presentan trabas administrativas, cuando es reconocido por todas las instituciones que la información ante un evento de desastre, debería estar a disposición de la entidad que lo requiera casi de manera inmediata.


Además de ello una coordinación con mayor poder de convocatoria podría integrar diversas  iniciativas en proyectos que involucren a entidades con temas afines, lo que permitiría evitar una duplicidad de esfuerzos y generaría más bien una complementariedad institucional que en ultimas permitirá el desarrollo técnico científico del país, además que la capacidad de respuesta ante un evento de desastre podrá ser mucho más oportuna en beneficio de la población afectada por tales fenómenos.

 

 


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